LA EDUCACION, UNA HERRAMIENTA PARA CRECER Y EVOLUCIONAR.

06 FEBRERO 2018 1

Autora: Maria Jose Daniel Huerta.

Es suficiente con asomarse a cualquiera de los medios de comunicación para tener conciencia de la necesidad de llevar a cabo un cambio si no queremos acabar con nuestro planeta como escenario de convivencia y relación de los seres humanos.

Por mucha indiferencia que se acumule en los resortes de los seres humanos, todos alguna vez en la vida acabamos reconociendo y rebelándonos contra las injusticias, discriminaciones abusos, vejaciones que se producen en muchos rincones de la tierra contra grupos humanos que suelen tener como factor común el ser los más desfavorecidos. Fotos impresionantes de arriesgados reporteros, relatos terroríficos de arriesgados corresponsales, testimonios de generosos protagonistas de ONG`s y sociedades benéficas, constituyen testimonios de primera fila de algunas de las miserias más importantes de la sociedad actual.

Mirar para el otro lado ignorando dramas de los que unas veces llegan en pateras y otras acaban en genocidios o en relaciones de tiranía y esclavitud, no conduce a otra cosa que alimentar al monstruoso gigante que fagocita todo cuanto no contribuya a sus intereses económicos y mercantiles. Vivimos en la sociedad en la que el éxito se manifiesta en cuentas corrientes millonarias y resultados de explotación de signo positivo sin pensar en los cadáveres que se van dejado por el camino.

Ante esta situación no faltan los que tranquilizan su conciencia acudiendo a rastrillos solidarios, cenas y actos benéficos o cuestaciones altruistas. Es cierto que cada uno colabora como puede, los que contribuyen, pero echar monedas en la hucha de una ONG es como intentar secar un océano con un cuentagotas, no es suficiente para cambiar o poner punto y final a algunas situaciones de injusticia y perjuicio. Paulo Freire, uno de esos visionarios, quizás utópico, que defiende la pedagogía como una de las herramientas para poder cambiar el mundo de la desigualdad y la discriminación, ha alzado en innumerables ocasiones su voz asegurando que: “la educación no cambia el mundo, cambia a las personas que pueden cambiar el mundo”.

El vigente sistema de las desigualdades no se puede solucionar desde mensajes caritativos ni actitudes misioneras o evangélicas. La buena disposición, los gestos generosos pueden paliar detalles o momentos puntuales aliviando cualquier situación dramática, pero el auténtico drama es el que se esconde tras esas cifras millonarias de desfavorecidos que mueren de hambre, de inanición o como consecuencia de enfermedades que nunca deberían inscribirse en el capítulo de las incurables.

Si de verdad queremos afrontar el problema desde la raíz no nos queda otra alternativa que intentar la gran revolución social a través de la educación y de la concienciación, y esto se consigue con un buen sistema educativo sólido y ejemplar. Cualquier otro planteamiento que no conlleve a alterar sustancialmente las columnas ideológicas de la sociedad no será más que un paño caliente o intentar devolverle la salud a un enfermo terminal con paracetamol. 06 FEBRERO 2018 2

Estamos ante un reto que nos obliga a hablar de la Educación con mayúsculas, donde hay que tener en cuenta la preparación de los docentes que van a asumir las tareas educativas y formativas. En el marco educativo hay que incluir a todos, teniendo también muy presentes a los niños y jóvenes, pues formarán en el futuro la sociedad adulta. En definitiva, resulta imprescindible apostar por una educación que trate de capacitar tanto a los futuros dirigentes, como a los mandos intermedios, como a la clase trabajadora, y por supuesto, a los que ni tan siquiera tienen opción a lograr un puesto de trabajo digno teniendo en cuenta las circunstancias y discriminaciones que existen en el mundo.

Solo a través de un proceso educativo en el que se consiga que los dirigentes sean conscientes de que deben dirigir la sociedad pero que no son señores feudales de “horca y cuchillo” y que deben respetar los derechos de los demás seres humanos y trabajar para mejorarlos, solo así estaremos en el camino de cambiar nuestra sociedad. Si somos capaces de trasladar a los gobernantes una serie de principios, entre los que tienen que figurar el respeto a los derechos de todos los seres humanos, y ellos son capaces de asumirlos, habremos dado un gran paso.

Por supuesto, es necesario corresponsabilizar a través de la educación a toda la sociedad para que se entienda que es posible la convivencia cuando se organiza de forma adecuada el trabajo, los medios de producción y las materias primas. Habrá que trabajar de forma especial con los más desfavorecidos para que puedan integrarse plenamente en la sociedad, conociendo sus derechos y obligaciones, y así, tras cumplir con sus deberes, poder demandar las contraprestaciones de las que son acreedores.

Desde nuestro punto de vista, la inversión en educación, así como la propia rentabilización de esa inversión, debería ser uno de los pilares fundamentales sobre los que tendría que sustentarse un país; sin embargo, en España no es así, el hecho de no existir un pacto político en educación influye negativamente en nuestro sistema educativo, que cada vez se resiente más, y hace eco de profesores, en muchos casos, desmotivados y resignados, familias descontentas y chavales que van pasando de curso por imposibilidad de repetir, sin poder atender a sus necesidades de forma individual por mucho que nos empeñemos en aplicar medidas de atención a la diversidad, ya que se encuentran inmersos en grupos de 25-30 alumnos.

Es evidente que la educación amplía horizontes y es una herramienta que favorece y garantiza la autonomía de las personas, por ello, hay que continuar trabajando con firmeza para crear una sociedad más educada y preparada y poder seguir evolucionando.

7 Mayo 2021 1
Sapere audae (atrévete a pensar)

LA EDUCACIÓN SEMIPRESENCIAL A DEBATE

LA EDUCACIÓN SEMIPRESENCIAL A DEBATE.

Autora: Maria Jose Daniel Huerta.

 

El curso pasado tuvo que clausurarse trabajando a distancia en la mayor parte de nuestro país. La realidad es que la COVID-19 ha generado una evidente revolución en todos los ámbitos sociales. Particularmente en el educativo, en especial al sector docente, le ha obligado a modificar su modo de trabajar para hacer compatible la enseñanza con las medidas sanitarias requeridas.

Cierto es que, tras el periodo estival, las comunidades autónomas afrontaron el inicio del curso actual (2020/2021) debatiendo, sobre todo para la etapa de secundaria, cuál sería la forma de enseñanza más acertada ante el panorama abundante de incertidumbres que se presentaba. Se barajaron distintas opciones, entre ellas la enseñanza semipresencial, alternativa que generaba muchas dudas, dado que las referencias que se tenían de cómo había funcionado la enseñanza online efectuada durante el confinamiento no eran altamente fiables, pues hay que reconocer que los resultados académicos reales fueron enmascarados. Por un lado, las dificultades de algunos alumnos y profesores con el manejo de las tecnologías y los fallos de las líneas de comunicación provocaron que el profesorado no fuese rigurosamente estricto en la evaluación; por otro lado, la “excesiva” ayuda con la que contaron muchos alumnos, brindada por sus familiares, en la realización de las tareas educativas, hicieron que desconozcamos los verdaderos niveles académicos conseguidos. 

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1 abril 2021 1
Sapere audae (atrévete a pensar)

EDUCACIÓN EMOCIONAL EN LA ESCUELA

EDUCACIÓN EMOCIONAL EN LA ESCUELA.

Autora: Maria Jose Daniel Huerta.

 

Con anterioridad a la pandemia ya se hablaba de la importancia de la educación emocional en los niños, incluso, en algún momento, se barajó la posibilidad de introducirla en el currículo escolar para enriquecer las competencias socioemocionales con la intención de beneficiar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Actualmente, la indeseada presencia de la COVID-19 ha causado gran impacto a nivel psicológico en todos los sectores de la población. Según el informe Promoción del bienestar socioemocional de los niños y los jóvenes durante la crisis (2020) de la Unesco, la falta de socialización, la pérdida de allegados, la clausura de los colegios prolongada más allá de tres meses, las difíciles situaciones por las que han pasado algunas familias tras perderse muchos puestos de trabajo, la imposibilidad de salir a la calle todo lo que se quiere, etc., ha generado respuestas emocionales negativas como: estrés, ansiedad, incertidumbre, temor…, en niños y en personas adultas. Esta sucesión de acontecimientos ha llevado a que, a nivel internacional, se apueste por trabajar las habilidades socioemocionales en toda la comunidad educativa sin exclusión, concerniendo tanto a profesores como alumnos y familias.

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1 Febrero 2021 2
Sapere audae (atrévete a pensar)

¿DÓNDE ESTA LA BRECHA DIGITAL?

¿DÓNDE ESTA LA BRECHA DIGITAL?.

Autora: Maria Jose Daniel Huerta.

 

El confinamiento ordenado por el Gobierno el mes de marzo del año pasado provocó que los alumnos y el profesorado realizaran gran parte del curso 2019/2020 a distancia, usando las tecnologías. Mucho se ha hablado desde entonces de la brecha digital. Es un asunto de gran importancia, las Tecnologías de la Información y de la Comunicación son fundamentales para la sociedad actual, acercan la información a los lugares más remotos, favorecen la comunicación ciudadana y ofrecen infinitas posibilidades de acción a nivel laboral.     

Es evidente que el proceso de digitalización no se está ejecutando de forma igualitaria por todo el mundo, los recursos, las prioridades y los intereses marcan las variadas políticas seguidas por cada país. Según el Instituto Nacional de Estadística, algo más del 90% de los hogares de España goza de acceso a Internet. Por tanto, y sin despreciar ese casi 10% de familias que no disfrutan de este acceso, creo que la brecha digital que afecta a los españoles incide fundamentalmente en el grado de conocimiento que cada uno posee para utilizarlas apropiadamente y sacarles el mayor fruto posible.      

 

Como profesora que trabaja en la enseñanza obligatoria y en la universitaria, he comprobado durante la pandemia que existen dificultades para manejar provechosamente las herramientas digitales que poseemos.

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