LA LOCALIZACIÓN DE LA EMPRESA I

04 Enero 2019 1

04 Enero 2019 2

Autora: Roberto Alonso Tajadura

Definida la localización de la empresa como el lugar físico elegido por el empresario para emplazar las explotaciones e instalaciones técnicas propias de una actividad económica, su decisión adquiere un marcado carácter constitutivo, estructural y estratégico. Difícil de corregir una vez adoptada, esta decisión condicionará a la empresa durante un largo periodo de tiempo –incluso, toda su existencia– y determinará, en mayor o menor medida, el éxito o el fracaso del negocio.

A la hora de analizar la localización de la empresa, la problemática radicará, pues, no tanto en lograr una definición lo suficientemente válida, sino en establecer su localización optima, es decir, el lugar que, en términos de eficiencia, permita optimizar el empleo de los recursos productivos y el desarrollo de la actividad. En este sentido, algo parecido sucede con el tamaño de la empresa. Más importante que definir cuál es su dimensión, es conocer su tamaño óptimo.

A tal efecto, es preciso analizar y manejar todos los factores que puedan afectar a una decisión tan importante. Básicamente, y en función de su naturaleza, se pueden reconocer factores de demanda, oferta y entorno.

Como variables de demanda y consumo, ya sea actual o potencial, podemos identificar:

      la capacidad del mercado para absorber la producción.

      la proximidad de la empresa a los consumidores.

      el estado de los canales de distribución y comercialización, etc.

En relación con la oferta, resulta indispensable tener en cuenta:

      el grado de disponibilidad de los recursos productivos, en términos de aprovisionamiento de materias primas, suministro de energía, abundancia y calidad del agua, etc.

      la existencia del espacio físico necesario.

      la incidencia de los costes de producción (calificación y precio del suelo, precios de los factores productivos y la energía, sueldos y salarios, etc.).

      la cualificación laboral y profesional de los trabajadores, etc.

A su vez, en el entorno es preciso distinguir entre:

      variables físico-técnicas, como:

– la presencia de infraestructuras y redes de comunicación.

– el impacto medioambiental.

– la seguridad frente a siniestros, etc.

      variables socio-políticas, como:

– el grado de conflictividad laboral.

– el nivel de bienestar social.

– la sensación de estabilidad política, etc.

      variables económico-financieras, como:

– la capacidad para acceder a fuentes ventajosas de financiación.

– la existencia de incentivos fiscales, etc.

Sea como fuere, al margen de esta clasificación, es necesario considerar también el llamado factor de aglomeración empresarial, cuya importancia reside en el aprovechamiento de los efectos sinérgicos y las ventajas derivadas de la acumulación de empresas que, en un enclave o zona señalada, se dedican o pertenecen a una misma rama de actividad.

Por último, conviene tener en cuenta la distinción que se establece entre el domicilio fiscal y social de las empresas.

Se entiende por domicilio fiscal aquél en que se encuentra, efectivamente centralizada, la gestión administrativa y la dirección de los negocios de la empresa. Esta circunstancia implica que será en este lugar donde se proceda tributariamente al pago de los correspondientes impuestos.

Por su parte, el domicilio social puede ser cualquier otro, en virtud de la libertad de establecimiento con que cuentan las empresas para ubicar su centro de actividad económica (producción, distribución, etc.).

En definitiva, sólo coincidirá el domicilio fiscal con el social, cuando en éste se encuentre la efectiva gestión y dirección de la empresa.

La bitácora del emprendedor

LAS FRANQUICIAS.

AUTOR: Roberto Alonso Tajadura. Las franquicias constituyen en la actualidad la forma de emprendimiento empresarial más extendida en los mercados. Al mismo tiempo, implican, para muchas empresas, una alternativa adicional de expansión diferente a la que ofrecen las estrategias de crecimiento interno o financiero. Por definición, la franquicia es el contrato por el que una […]

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05 eNERO 2020 01
La bitácora del emprendedor

LAS SOCIEDADES COLECTIVAS Y COMANTITARIAS

LAS SOCIEDADES COLECTIVAS Y COMANTITARIAS.

Autor: Roberto Alonso Tajadura.

 

Un empresario individual es una persona física, mayor de edad y con capacidad de obrar, que ejerce de forma habitual y en nombre propio, como único propietario y con ánimo lucro (obtención de beneficios), una actividad económica o industrial, asumiendo en exclusiva la capacidad de decisión en un negocio. Además, puede hacerlo con o sin trabajadores por cuenta ajena a su cargo.

En el ejercicio de su actividad, para cuyos inicios no se requiere un capital mínimo previamente establecido, la responsabilidad que asume frente a terceros tiene carácter personal y es ilimitada. 

Desde el punto de vista legal, la personalidad jurídica de la empresa coincide con la de su titular, el propio empresario individual. Por esta razón, la inscripción del mismo en el Registro Mercantil es potestativa y tiene, por tanto, carácter voluntario.

Por su parte, desde el punto de vista fiscal, el empresario individual está sujeto al Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

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2 Ene 2021 1
La bitácora del emprendedor

LAS ESTRATEGIAS COMPETITIVAS DE LA EMPRESA (III). CRECIMIENTOS, FUSIONES Y OPAS.

LAS ESTRATEGIAS COMPETITIVAS DE LA EMPRESA (III).

CRECIMIENTO, FUSIONES Y OPAS.

Autor: Roberto Alonso Tajadura.

El progresivo aumento de la capacidad productiva de las empresas ha constituido la forma tradicional de las empresas para reforzar su posición competitiva y reducir su vulnerabilidad en los mercados.

No en vano, las ventajas competitivas que proporciona el crecimiento empresarial se manifiestan fácilmente en la obtención de economías de escala procedentes de la continua reducción de los costes medios de producción, y la consecución de efectos sinérgicos derivados de la eliminación de duplicidades y la integración de sistemas de gestión, redes comerciales, etc.

Sea como fuere, son dos las estrategias de crecimiento que pueden distinguirse:

      estrategias de crecimiento interno o natural.

      estrategias de crecimiento externo o financiero.

El crecimiento interno constituye la forma natural de desarrollo y aumento de las empresas. Este crecimiento se basa en la ejecución de inversiones dirigidas a ampliar la estructura productiva ya existente. Se trata, pues, de un crecimiento orgánico ocasionado por la propia evolución de la empresa. 

Ejemplos de crecimiento interno podemos encontrarlos entre aquellas empresas que invierten en su propia actividad y deciden ampliar las instalaciones existentes instalaciones o inaugurar otras en nuevos lugares.

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