EN CASA, ALGO NO FUNCIONA.

2 febrero 2021 1

Autora: Azucena Esteban Alonso.

 

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 Durante el curso 2017-18 la Junta de Castilla y León, publicó, con carácter experimental, el protocolo de intervención educativa ante posible riesgo y/o sospecha de maltrato infantil en el entorno familiar, al cual deberá remitirse el equipo docente del colegio al que acude Juan Antonio. Ciertamente, ninguno de los miembros de este claustro será el encargado o tendrá como función contrastar o confirmar la existencia de maltrato, puesto que este papel corresponde a otros servicios competentes en la materia. Sin embargo, el centro educativo y los docentes juegan un papel relevante en la detección, notificación y colaboración en los programas de intervención ante posible riesgo y/o sospecha, puesto que la actuación clave parte de la prevención.

¿Qué debemos saber, como docentes, antes de tomar una decisión?

Resulta necesario conocer las diferentes tipologías que emplea el Observatorio de la Infancia, distinguiendo entre el maltrato físico, emocional o la negligencia (que también puede ser física o emocional) y el abuso sexual (con o sin contacto físico). Al mismo tiempo, lo primero que debemos tener presente, antes de lanzarnos a emitir juicios de valor, tomar decisiones, valorar observaciones… es la responsabilidad legal del centro educativo. Así pues, este protocolo establece dos líneas esenciales centradas en el deber de protección y denuncia, así como en la comisión de delitos por omisión.

Partiendo de estas consideraciones, la sospecha de riesgo y/o malos tratos en el ámbito familiar, puede partir tanto del tutor como de cualquier otro docente o miembro de la comunidad educativa. Algunos aspectos que pueden levantar nuestras sospechas son signos o lesiones físicas observadas, comportamientos desajustados o cambios de comportamiento en el niño o bien porque el propio alumno lo cuente directamente. Si estas sospechas nos hacen entender que es necesario actuar de forma inmediata, la persona conocedora del posible riesgo y/o sospecha de maltrato infantil deberá comunicarlo al Equipo Directivo. Si la persona que lo detecta es otro profesional del ámbito educativo, se lo trasladará al tutor del niño (quien, a su vez, lo hará llegar al Equipo Directivo). Desde estas líneas, aprovechamos para enviar un mensaje de cautela puesto que, en ocasiones, los momentos de encuentro informal, las salidas o entradas, las reuniones de familias… se prestan para realizar comentarios que, además de no aportar nada positivo, si no se emiten en el foro adecuado pueden menoscabar el prestigio de una familia y del centro educativo. En algunas ocasiones, como sucede con los casos de acoso escolar, las tardes de parque, celebraciones de cumpleaños o encuentros de varias familias dan lugar al debate, pero, después, las observaciones realizadas (si se dispone de ciertas evidencias o sospechas serias, no solo “rumorología”) han de hacerse llegar al centro escolar, que, en bastantes ocasiones, desconoce la situación.

Una vez que se ha informado de la situación: Primeras decisiones

Cuando se ha remitido la sospecha de maltrato infantil, como es el caso de Juan Antonio, el Equipo Directivo debe realizar una valoración de la situación en función de toda la información recabada a través del tutor mediante entrevistas familiares, el cuestionario de inicio de curso, los contactos puntuales, las aportaciones de otros docentes, las interacciones observadas en el entorno…, así como por la información del servicio de orientación y otros profesionales. A partir de esta valoración se determinará el tipo de actuaciones a seguir.

Notificación e intervención

En el caso de que tras las valoraciones nos indiquen que Juan Antonio no deba ser separado de su familia, se trasladará la situación al Centro de Acción Social (CEAS) o Equipo de Apoyo a Familias (EAF), iniciándose un Programa de Intervención Familiar.

Si se considera que la situación requiere una intervención inmediata se realizará primeramente una notificación por vía telefónica a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, poniéndose en contacto con la Sección de Protección a la Infancia y Fiscalía. Además, si se detectan lesiones visibles e inequívocas de maltrato que requieren valoración sanitaria urgente, se llamará al servicio de emergencias (112), siendo el menor acompañado por el director del centro. En todo caso, se cumplimentará la documentación necesaria remitiendo una copia a los servicios sociales y otra a inspección, adjuntándolo también al expediente del alumno.

Pero ¿y cómo saber si estamos ante un caso en el que hay que intervenir de forma inmediata? En el propio protocolo del que venimos hablando, orientan en este sentido, debiendo tener en cuenta:

  • Lesiones físicas o psíquicas importantes.
  • Grave riesgo de repetirse la situación del maltrato.
  • No está garantizada la protección del niño si vuelve al entorno familiar.
  • El alumno manifiesta explícitamente su deseo de no volver al ámbito familiar.

“Vaya lío de papeles”: Aclarando la documentación a cumplimentar

En los anexos del protocolo se recogen todos los documentos que a lo largo del texto se referencian y que serán necesarios en el proceso de notificación e intervención en caso de sospecha y/o maltrato infantil. Para ofrecer un resumen de forma visual, conviene tener presente la siguiente tabla:

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 “Aquí no queda la cosa…”: Seguimiento y coordinación

Este protocolo se complementa resaltando la importancia del seguimiento y coordinación que deberá realizarse en el caso de Juan Antonio y en todos aquellos que se detecten en los centros escolares. Así pues, pensando en el interés prioritario del alumno, se enfatiza la necesidad de establecer una colaboración interinstitucional con el fin de garantizar una intervención integral adecuada a cada caso. En consecuencia, los distintos servicios y/o instituciones devolverán, a través de la figura del director, la información relevante de la situación. Por su parte, el centro educativo colaborará en la aplicación del Plan de Intervención Familiar (PIF) diseñado por los servicios sociales.

¿Qué más podemos hacer en materia de maltrato infantil?

El equipo docente del centro al que pertenece Juan Antonio se pregunta qué pueden hacer para que estos casos no sucedan, para sensibilizar de la temática… Una vez más, como sucede en muchos ámbitos de la vida, la prevención supone el recurso más eficaz y potente para evitar o reducir las situaciones de posible maltrato infantil. No se trata de un tema baladí, por lo que no está de más otorgarle el protagonismo que se merece. Por ello, este aspecto vamos a abordarlo de forma independiente y exclusiva en el siguiente artículo, pues mucho es lo que podemos hacer, aunque no lo creamos, como miembros de la comunidad educativa.

En resumen:

Para ofrecer una visión global del proceso a implementar en el colegio de Juan Antonio o de todos aquellos que podáis encontraros en una situación similar, incorporamos, a continuación, el gráfico-resumen incluido en el Protocolo que ha venido siendo protagonista en este artículo:

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NOTA: Las menciones genéricas en masculino se entenderán referidas también a su correspondiente femenino.

9 JUNIO 2021 1
Familia y escuela

¿QUÉ CAMBIOS NOS DEPARA LA LOMLOE EN MATERIA DE PARTICIPACIÓN EDUCATIVA?

¿QUÉ CAMBIOS NOS DEPARA LA LOMLOE EN MATERIA DE PARTICIPACIÓN EDUCATIVA?

Autora: Azucena Esteban Alonso.

 

9 JUNIO 2021 2

   

 

 

 

 

 

 

 

Como no podía ser de otra forma, ante una nueva Ley educativa, se hace necesario analizar y comparar las aportaciones de cada una de ellas en materia de participación de la comunidad escolar, temas centrales de esta sección. ¿Son cambios sustanciales los que se recogen tras tres leyes orgánicas? ¿Estas líneas y líneas de palabras que llegan a aterrizar en el aula, en la vida diaria del centro? ¿Calan en el alma de la comunidad escolar?

Para adentrarnos en las indicaciones legales vamos, en un primer momento, a aportar una tabla comparativa de las tres últimas leyes. En ella, se ofrecen las palabras textuales de cada una de estas leyes orgánicas, para que cualquier lector pueda, no sólo conocerlas, sino juzgar los cambios, la diferencia de terminología empleada, etc.

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1 Noviembre 2020 1
Familia y escuela

LAS NUEVAS REALIDADES.

LAS NUEVAS REALIDADES.

Autora: Azucena Esteban Alonso.

 

1 Noviembre 2020 2

 

 

 

 

 

 

Continuando la línea de las publicaciones del curso pasado, este año volvemos con nuevas entregas para acercar la normativa actual a la comunidad educativa. No siempre resulta fácil saber qué ley se esconde detrás de cada situación ni leer todos los documentos legales que regulan las más diversas realidades a las que hemos de hacer frente desde la escuela.

No obstante, esta afirmación no es óbice para desconocer los caminos legales que han de guiar nuestras actuaciones y decisiones, ni para conducirnos al margen de los mismos. Por lo tanto, lo que pretendemos con estos artículos se centra en acercar la legislación que todos hemos de conocer, de forma más amena y práctica. ¡Esperamos conseguirlo!

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03 Noviembre 2019 01
Familia y escuela

ACOSO ESCOLAR

ACOSO ESCOLAR.

Autora: Azucena Esteban Alonso.

 

07 MARZO 2020 01

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué diferencia este caso del que describíamos en el artículo anterior? ¿Por qué el otro ejemplo lo enmarcamos en la convivencia escolar y este lo tratamos como supuesto acoso escolar? ¿Qué ha cambiado? Si bien es cierto que los conflictos menores forman parte del normal desarrollo social y de la personalidad, debiendo considerarse como parte inherente a la convivencia, hemos de desarrollar un “radar especial” que nos ayude a diferenciar las situaciones cotidianas de aquellas que van más allá, convirtiéndose en un camino doloroso que, sin duda, dificulta las relaciones positivas. Ese radar del que hablamos se basa en la observación continua de los alumnos no sólo en los espacios más “cerrados” sino también y, sobre todo, en momentos de patio, pasillos, intercambios de materias, cambios de espacio, recreos, etc. La comunicación con la comunidad educativa resulta otro pilar importante, pues como apunta la normativa vigente, cualquier persona que tenga conocimiento de una situación de supuesto acoso ha de ponerlo en conocimiento de la dirección del centro, de la forma más breve posible. Analizar las relaciones de nuestro grupo de alumnos, interesarse por los conflictos que surgen entre ellos, aunque puedan parecer “cosas de niños”, resulta esencial en nuestra tarea cotidiana.

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