EL ANALISIS ESTRATÉTIGO DAFO.

10 junio 2018 1

Autora: Roberto Alonso Tajadura

El entorno es el conjunto de factores y elementos que condicionan el comportamiento de la empresa e influyen en las decisiones que ésta debe adoptar. Frente al entorno, la única respuesta posible es la continua adaptación.

Todas las empresas, en mayor o menor medida, deben adaptarse a las condiciones del entorno adoptando un comportamiento estratégico que les garantice, en última instancia, su supervivencia en los mercados en la posición más favorable posible. Este comportamiento estratégico puede definirse como la articulación coherente de estrategias conducente al cumplimiento de unas metas y unos objetivos, previamente establecidos y aceptados por el propio entorno.

Para competir eficazmente en los mercados, quienes adoptan decisiones en el seno de la empresa pueden recurrir al conocido análisis estratégico DAFO. El DAFO es un exhaustivo estudio que permite conocer e identificar las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de la empresa –de aquí, su nombre–, a partir del examen de las variables endógenas y exógenas que definen el perfil de la misma y su entorno.

Todo análisis DAFO se descompone en un análisis externo y un análisis interno. El análisis externo, del que se extraen las amenazas y las oportunidades de la empresa, se descompone a su vez en un análisis del entorno general y un análisis del entorno específico o sectorial. Si el general es el entorno que afecta por igual a todas las empresas que integran a una economía, con independencia del sector al que pertenezcan, el específico es el entorno que hace referencia a la rama de actividad del que cada empresa forma parte.

Las variables objeto de estudio en el entorno general, y que dan contenido al mismo, pueden clasificarse en:

  • Socioculturales. Composición demográfica de la sociedad, nivel cultural de la población, etc.
  • Tecnológicas. Nivel de aplicación de las TIC, grado de colaboración de las universidades, etc.
  •          Político-legales. Normativa reguladora, fiscal y laboral, nivel de estabilidad política y social, etc.
  •         Económicas. Política fiscal y laboral del Gobierno, política monetaria del BCE, tipos de interés, tipos de cambio, grado de liberalización sectorial, estado de las infraestructuras, poder adquisitivo de los consumidores, evolución del precio del petróleo, etc.

Por su parte, las variables objeto de estudio en el entorno específico, bautizadas por Michael E. Porter como las fuerzas competitivas de la empresa, son las siguientes:

  •          Competencia actual. Nivel de rivalidad entre las empresas que compiten en un mismo sector. Su intensidad está en función del número de competidores, la capacidad de crecimiento de la demanda, y la existencia y magnitud de las conocidas “barreras de salida”, dificultades y obstáculos que impidan a una empresa abandonar su actividad económica (recuperación de la inversión, pago de indemnizaciones, deterioro de la imagen empresarial, responsabilidad social, normativa legal, etc.).
  •          Competencia potencial. Nivel de rivalidad representada por la amenaza de ingreso de nuevas empresas en el sector. En este sentido, la vulnerabilidad de las empresas ya instaladas dependerá fundamentalmente de la solidez de las llamadas “barreras de entrada”, o murallas chinas, que aquéllas han levantado a lo largo del tiempo para dificultar el ingreso de nuevos competidores (economías de escala, know-how, fidelización de clientes, control de canales de distribución, explotación de patentes y licencias, etc.).
  •          Aparición de productos sustitutivos.
  •          Poder de negociación de la empresa con los diferentes agentes que intervienen en su actividad económica, en particular, proveedores y clientes.

Completando al análisis externo, el interno, del que se extraen los puntos fuertes y débiles que trazan el perfil de la empresa, se obtiene merced al estudio de las siguientes variables endógenas:

  •          Humanas. Nivel de formación y cualificación de los trabajadores, grado de compromiso laboral (motivación), clima de trabajo, etc.
  •          Técnicas. Capacidad productiva de la empresa, estado de los activos productivos, volumen de negocio (cifra de ventas), etc.
  •          Financieras. Estructura de costes, capacidad de endeudamiento, previsión de beneficios, etc.
  •          Tecnológicas. Nivel de inversión en I+D+i, capacidad de innovación, calidad del producto, etc.
  •          Sociales. Imagen de marca, grado de responsabilidad social, etc.
  •          Jurídicos. Adecuación de la forma legal adoptada por la empresa, eficacia del modelo de gestión administrativa, etc.

Finalmente, el análisis estratégico DAFO concluye con el correspondiente diagnóstico, del cual la empresa obtiene la información necesaria para interpretar su situación competitiva y tomar las decisiones más adecuadas en términos de planificación de objetivos, adopción de estrategias, etc.

Imágenes tomadas de: Pixabay

La bitácora del emprendedor

LAS FRANQUICIAS.

AUTOR: Roberto Alonso Tajadura. Las franquicias constituyen en la actualidad la forma de emprendimiento empresarial más extendida en los mercados. Al mismo tiempo, implican, para muchas empresas, una alternativa adicional de expansión diferente a la que ofrecen las estrategias de crecimiento interno o financiero. Por definición, la franquicia es el contrato por el que una […]

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05 eNERO 2020 01
La bitácora del emprendedor

LAS SOCIEDADES COLECTIVAS Y COMANTITARIAS

LAS SOCIEDADES COLECTIVAS Y COMANTITARIAS.

Autor: Roberto Alonso Tajadura.

 

Un empresario individual es una persona física, mayor de edad y con capacidad de obrar, que ejerce de forma habitual y en nombre propio, como único propietario y con ánimo lucro (obtención de beneficios), una actividad económica o industrial, asumiendo en exclusiva la capacidad de decisión en un negocio. Además, puede hacerlo con o sin trabajadores por cuenta ajena a su cargo.

En el ejercicio de su actividad, para cuyos inicios no se requiere un capital mínimo previamente establecido, la responsabilidad que asume frente a terceros tiene carácter personal y es ilimitada. 

Desde el punto de vista legal, la personalidad jurídica de la empresa coincide con la de su titular, el propio empresario individual. Por esta razón, la inscripción del mismo en el Registro Mercantil es potestativa y tiene, por tanto, carácter voluntario.

Por su parte, desde el punto de vista fiscal, el empresario individual está sujeto al Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

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2 Ene 2021 1
La bitácora del emprendedor

LAS ESTRATEGIAS COMPETITIVAS DE LA EMPRESA (III). CRECIMIENTOS, FUSIONES Y OPAS.

LAS ESTRATEGIAS COMPETITIVAS DE LA EMPRESA (III).

CRECIMIENTO, FUSIONES Y OPAS.

Autor: Roberto Alonso Tajadura.

El progresivo aumento de la capacidad productiva de las empresas ha constituido la forma tradicional de las empresas para reforzar su posición competitiva y reducir su vulnerabilidad en los mercados.

No en vano, las ventajas competitivas que proporciona el crecimiento empresarial se manifiestan fácilmente en la obtención de economías de escala procedentes de la continua reducción de los costes medios de producción, y la consecución de efectos sinérgicos derivados de la eliminación de duplicidades y la integración de sistemas de gestión, redes comerciales, etc.

Sea como fuere, son dos las estrategias de crecimiento que pueden distinguirse:

      estrategias de crecimiento interno o natural.

      estrategias de crecimiento externo o financiero.

El crecimiento interno constituye la forma natural de desarrollo y aumento de las empresas. Este crecimiento se basa en la ejecución de inversiones dirigidas a ampliar la estructura productiva ya existente. Se trata, pues, de un crecimiento orgánico ocasionado por la propia evolución de la empresa. 

Ejemplos de crecimiento interno podemos encontrarlos entre aquellas empresas que invierten en su propia actividad y deciden ampliar las instalaciones existentes instalaciones o inaugurar otras en nuevos lugares.

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